Monte Ogoño

El Monte Ogoño, es llamado por muchos el guardián de Elantxobe, población que protege brindando en su ascensión unas magníficas vistas del litoral. Desde la playa de Laga la pared oeste del Ogoño es impresionante y es recorrida por varias vías de considerable dificultad a lo largo de 200 metros, constituyendo escaladas de las más originales e interesantes de Euskadi. El acceso a la pared se realiza desde el cordal superior, requiriendo rappelar para alcanzar la base de las escaladas.

Monte Ogoño

Monte Ogoño

En el año 1.783 en Elantxobe se construyen malecones para frenar el bravío oleaje. Las casas apiñadas en la falda de Ogoño se escalonan desde el puerto hasta el cementerio. Las callejuelas son tan empinadas que algunas casas cuentan con dos entradas, una de ellas a la altura de un tercer o cuarto piso. No hay que perderse el curioso sistema para que el autobús de la vuelta.

Subiendo por la calle Mayor, enfrente del llamado Mirador de Tala, llegaremos hasta el camposanto, dejando a nuestra derecha la iglesia parroquial del siglo XIX dedicada al patrón de los marineros, San Nicolás de Bari. Llegados al cementerio, tomamos a la derecha por un camino asfaltado, balizado como PR BI-65, que nos encaminará a la cumbre del monte Ogoño.

Pueblo y puerto de Elantxobe

Pueblo y puerto de Elantxobe

Esta cumbre que conforma el denominado cabo de Ogoño, la cima, sin embargo, respondería, más bien, al topónimo de Atxurkulu (308 metros), aquí el vértigo de la altura no nos impide admirar la belleza de los paisajes que contemplamos: unas magníficas vistas sobre Elantxobe, en la costa, y, hacia el sur, los otros encinares que bordean la ría de Mundaka, con sus ermitas de San Miguel y de San Pedro. Mientras la punta más al Norte que cae directamente sobre el mar se denomina Talaia (285 metros), desde allí la playa de Laga, la isla de Izaro o la bocana de la ría de Mundaka quedan en nuestra retina, inolvidables.